La acústica del lugar donde se realiza la grabación es un factor determinante en la calidad del sonido. Un ambiente con buena acústica reduce la reverberación excesiva y el ruido ambiente, permitiendo capturar un sonido más limpio y definido. Utilizar paneles acústicos, cortinas y otros materiales absorbentes puede ayudar a mejorar la acústica del lugar. Además, es importante considerar el ambiente del público, ya que su energía y entusiasmo pueden influir en la interpretación de los músicos y en la calidad de la grabación.
La grabación de música en directo es un trabajo en equipo que requiere una comunicación fluida y una colaboración estrecha entre el ingeniero de sonido, los músicos y el personal técnico. Establecer una buena comunicación desde el inicio, definir claramente los objetivos y expectativas, y mantener un ambiente de respeto y colaboración son fundamentales para lograr una grabación exitosa. La capacidad de adaptarse a los imprevistos y resolver problemas de forma eficiente también es esencial en este tipo de grabaciones.